Ayuda domiciliaria: disminución de la audición
Asistencia domiciliaria

Ayuda domiciliaria: disminución de la audición

13-11-2013Diego

La disminución de la audición conlleva implicaciones funcionales

En las personas mayores la disminución de la audición es relativamente frecuente, tanto por enfermedades otológicas como por cambios relacionados con el envejecimiento. Aunque la afección más popular es la presbiacusia, debido a las alteraciones psicológicas y sociales que origina, el anciano puede presentar las mismas enfermedades del adulto, incluso algunas con mucha mayor frecuencia.

Cerca de un 25% de las personas de 65-74 años y hasta el 50% de los mayores de 75 años sufren una pérdida de audición.

En el caso de los ancianos, la deficiencia auditiva sigue siendo "discreta" y es asumida por quienes la padecen y por su entorno con una resignación que puede ser excesiva, ya que pasa desapercibida.

Por si fuera poco al oyente le cuesta hacerse una idea cabal del impacto de la sordera y ambos hechos confluyen en que resulte difícil tomar conciencia de la medida de los problemas que afectan al colectivo de las personas con pérdidas de audición.

Uno de los principales problemas de comunicación con el que se encuentran los sordos nace de la invisibilidad de su deficiencia.

La sordera tiene un efecto adverso sobre las funciones cognitivas, conducta emocional y bienestar social, y puede ser un factor con peso específico considerable para llevar una vida independiente.

En todo caso, la sordera o incluso la disminución de la agudeza auditiva enfermedades presentan unas características especiales que está relacionada con:

  • Aumento del riesgo de caídas, con mayor miedo posterior a caerse.
  • Aumento de accidentes domésticos, como quemaduras o golpes.
  • Reducción de la movilidad.
  • Tendencia a la disminución de las actividades fuera del domicilio, con aislamiento social.
  • Disminución de las habilidades en las actividades básicas de la vida diaria, en especial las instrumentales (comprar, llevar asuntos de dinero, llamar por teléfono, viajar).
  • Desarrollo de síndromes confusionales en pacientes con deterioro cognitivo y/o frágiles.
  • Asociación a depresión, ansiedad, estrés.

Son obstáculos o impedimentos que dificultan la expresión o la recepción de mensajes, o simplemente la comunicación interpersonal. En el ámbito doméstico son habituales los dispositivos luminosos de alarma que ofrecen información acerca de los sonidos que se desean controlar: el timbre del teléfono, el despertador, el llanto de un bebé etc. Los bucles magnéticos que permiten la recepción del sonido de TV, por ejemplo, directamente a través de la prótesis; el teléfono con regulador de volumen, el teléfono de texto, etc., constituyen ayudas o elementos de adaptación de los medio muy útiles para las personas sordas. Para más información sobre nuestros servicios y productos puede ponerse en contacto con nosotros donde podrá conocernos mejor.

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