Mantenimiento del hogar: vuelve el frío, vuelven las humedades
Limpieza doméstica

Mantenimiento del hogar: vuelve el frío, vuelven las humedades

11-01-2019Itsaso

¿Cómo eliminar las humedades evitando que se vuelvan a reproducir?

Si ya con estas bajas temperaturas estamos pasando algo de frío en nuestros hogares, lo único que nos faltaba es que apareciesen humedades en nuestras paredes, techos, baños y otros lugares conflictivos. Las humedades son un problema complicado, ya que no se pueden tratar como cualquier otra mancha, sino que debemos aplicar un tratamiento especial y, en muchos casos, recurrir a profesionales, normalmente, especialistas en la limpieza y el mantenimiento del hogar. Lo cierto es que, para conocer la solución, primero debemos conocer las causas y las características de estas humedades tan engorrosas que, por cierto, no solo aparecen en invierno. Es cierto que estas épocas son las favoritas de las humedades, pero el frío no es el único culpable de este problema. En Domukea, empresa de limpieza en Bilbao y Getxo (Bizkaia), te explicamos todo lo que debes saber.

Causas principales de la aparición de humedades

¿Por qué a nosotros? Las humedades acechan nuestro hogar y queremos comprender por qué nos han elegido a nosotros. En primer lugar, el agente más importante que provoca la aparición de humedades es el agua. Por ello, en época de frío y lluvias es lógico que aparezcan, pero más bien por la falta de ventilación de nuestro hogar al no abrir las ventanas todo lo que deberíamos. Esto es, nos duchamos y no abrimos la ventana, nos abrigamos y pasamos horas dentro de casa con las ventanas cerradas y creamos un microclima que contrasta con el frío del exterior. En consecuencia, puede que la condensación y la humedad hagan de nuestro hogar un foco de humedades. En segundo lugar, puede que estas vengan por algún problema relacionado con la red de agua, y lo que es mucho peor, con la construcción del edificio en el que se sitúa nuestra vivienda. Para conocer los verdaderos orígenes, tendremos que consultar con un profesional.

Humedades por condensación, por filtración o por capilaridad

Así las cosas, por lo general, suelen ocasionarse tres tipos de humedades. La primera es la humedad por condensación, la más típica y de la que hablábamos más arriba. Surge, sobre todo, en invierno, cuando la humedad se acumula en los lugares más fríos de la casa. El segundo tipo es la humedad por filtración, mucho más grave que la anterior. De forma contraria, las humedades por filtración surgen de fuera hacia dentro, es decir, que el agua se filtra desde el exterior. Muchas veces ocurre cuando el edificio tiene grietas y la lluvia permea en nuestras paredes; otras veces, puede deberse a un grifo abierto en el piso de arriba, o incluso por la filtración de la humedad de la tierra. Esto último hace referencia, sobre todo, a los edificios subterráneos que están en contacto con la tierra. Por último, la humedad por capilaridad también es bastante problemática, ya que proviene del agua que las paredes y muros del edificio absorben del suelo. Dependiendo de los materiales y de la antigüedad de la vivienda, tenemos que tener cuidado con esta probabilidad. En estos casos, el agua suele estar acompañada por sales minerales, causando esas famosas líneas de sal que vemos, en ocasiones, en algunas paredes.

Pintura desconchada y abombamientos: todo un clásico

Una de las consecuencias más comunes y conflictivas es encontrarnos con la pared y el techo desconchados, así como con abombamientos que, dentro de poco, acabarán por descascarillar la pintura. Este síntoma es muy típico de las humedades por capilaridad. Puede que, como decíamos, nuestro edificio no cuente con un buen aislante y un revestimiento adecuado para evitar que la humedad del suelo suba hacia arriba y se deposite en nuestras paredes. Y si tenemos ladrillo u otros materiales porosos, éstos actuarán como una esponja y absorberán la humedad fácilmente si no se han protegido adecuadamente durante la construcción del edificio. Puede que los abombamientos y los desconchones solo nos dejen ver el yeso de la pared, pero dependiendo del nivel de humedad y del tiempo que haya pasado desde su aparición, los desconchones dejan entrever hasta el ladrillo del edificio.

Manchas y hongos en juntas, paredes y techos

Otras consecuencias, mucho más habituales, son las manchas verdosas y negruzcas en las juntas, paredes y techos. Estas suelen ser el resultado de la aparición de hongos en el hogar, muy en relación con nuestros propios hábitos de vida. En efecto, estos síntomas suelen ser la consecuencia de las humedades por condensación, y si somos nosotros los que actuamos mal, la cosa se vuelve mucho más fácil. Puede que, cuando oigamos humedades, las relacionemos con casas de antigua construcción. Pero lo cierto es que, en el caso de las humedades por condensación, pueden estar más ligadas a las casas modernas: están tan selladas para que no entre el frío del exterior, que el aire no circula si no ventilamos la casa correctamente. Por ello, es muy importante utilizar una buena campana extractora cada vez que cocinamos, ventilar correctamente el baño después de ducharnos, evitar colgar la ropa dentro de casa y abrir las ventanas a diario para que el aire se recicle.

Los malos olores que acompañan a las humedades

Además de este tipo de manifestaciones en las que la humedad se presenta, los malos olores son los que suelen acompañar a las manchas y desconchones, e incluso suelen ser los indicadores que nos hacen abrir los ojos cuando aún no hemos localizado el problema de humedades en nuestra vivienda. Muchas personas recurren a soluciones superficiales y temporales: deshumidificadores, ambientadores, ventilación y productos de limpieza. Sin embargo, una vez aparecido el hongo, por mucho que lo “limpiemos”, si no lo eliminamos de raíz, el olor a humedad volverá a aparecer. Por tanto, si queremos que nuestra casa deje de oler a garaje o a calcetín mojado, tendremos que tomar las medidas oportunas para acabar con las humedades.

El verdadero peligro: cuando las humedades atentan contra la salud

Hasta ahora, hemos hablado de consecuencias relacionadas con la estética del hogar, pero no hemos atendido al problema más preocupante de las humedades: la salud de las personas que viven el hogar. Tengamos en cuenta que uno o varios hongos conviven con nosotros, por lo que estamos respirando millones y millones de microscópicos microorganismos que pueden afectan a nuestra salud, incluso de forma grave, con especial intensidad a las personas alérgicas y asmáticas. En efecto, vivir con humedades puede agravar estas enfermedades respiratorias, causando episodios asmáticos que pueden poner en grave peligro la vida de las personas. Esta realidad ha sido confirmada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en 2011 incluyó la disnea (falta de aire), la bronquitis y la rinitis alérgica a la lista de enfermedades causadas y agravadas por un aire de mala calidad.

Procedimiento común: desinfectar, limpiar, reparar y pintar

Si las humedades provienen de causas externas a nuestra vivienda, tendremos que tomar las medidas oportunas. Pero si son causadas dentro del hogar, lo que normalmente entendemos por condensación, además de cambiar algunas de nuestras costumbres dentro del hogar, también tenemos que eliminar el moho que se ha producido en nuestras paredes o techo y que infecta nuestro aire. No vale con pintar por encima o con intentar limpiar la mancha de forma superficial. Recodemos que se trata de un hongo, por lo que se volverá a reproducir si no lo eliminamos por completo. Por ello, debemos aplicar un tratamiento antihumedades desinfectante, puede que con un tipo de bactericida PH neutro, para no ser agresivos con la pared, y después ocuparnos de eliminar la mancha visible con otros productos de limpieza o con otras soluciones naturales como el bicarbonato o la esencia de árbol de té. Después, si la pared, además de sucia, está desconchada, tendremos que repararla con el fin de que quede igualada con el resto de la superficie. Por último, aunque después de limpiar la pared nos parezca que ha quedado como nueva, es recomendable aplicar una pintura antihumedades para prevenir estos problemas en un futuro.

Mantenimiento del hogar en Bizkaia: en Bilbao y Getxo

En Domukea, empresa de limpieza dedicada al mantenimiento del hogar en Bilbao, Getxo y alrededores de Bizkaia, te ayudamos a acabar con esas humedades tan conflictivas y difíciles de tratar. Además de profesionales en plantilla, disponemos de productos especiales de limpieza para dejar tu vivienda como nueva. Así, te ofrecemos servicios puntuales de limpieza, así como servicios de limpieza continuada para llevar un adecuado mantenimiento del hogar. Ponte en contacto con nosotros por teléfono, por correo electrónico o en nuestra oficina, en Algorta; recibirás una atención personalizada.

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