Limpieza domestica: limpiar un mueble de pladur blanco
Limpieza doméstica

Limpieza domestica: limpiar un mueble de pladur blanco

21-08-2013Diego

El blanco, un clásico que nunca muere

El blanco inspira tranquilidad, relax y descanso. Su capacidad para transmitir sentimientos positivos lo convierte para los decoradores en un color indispensable para iluminar por sí mismo cualquier estancia. Además, teniendo en cuenta que cada vez las casas son más pequeñas, especialmente en grandes ciudades, dicha tonalidad suele emplearse como aliado para transmitir sensaciones de amplitud.

Válido tanto para habilitar el salón como para la habitación del bebé.

Las ventajas de optar por este color, ya sea para mobiliario, paredes o complementos son muchas. La principal, que es combinable con cualquier otro tono que elijamos, así como con estampados de flores, geométricos, rayas o cuadros.

Para crear ambientes modernos o austeros, y que nos permita a su vez acondicionar la casa en base a nuestras posibilidades, suele emplearse el pladur como material de referencia. Su capacidad para construir pequeñas obras que nos ayuden a aprovechar el espacio o a crear pequeños muebles mucho más económicos y duraderos hace que el pladur cobre cada vez mayor importancia en nuestras casas.

¡El algodón no engaña!

El blanco disimula bastante la acumulación de polvo en los muebles, paredes y en el suelo. No significa por supuesto que no haya que limpiar, pero podemos realizarlo de un modo fácil y sencillo cuando nos lo propongamos.

Para limpiar un mueble de pladur blanco debemos tener presente que el pladur se trata de una superficie de material y textura diferente, por lo que la forma de limpiar también tiene que serlo.

Se trata de un material muy poroso, y por tanto hay que tener mucho cuidado a la hora de limpiar

Comenzaremos despejando la zona de trabajo para encontrar el pladur totalmente libre. Posteriormente, con la ayuda de una bayeta de microfibra natural, humedecida ligeramente en un limpiador jabonoso neutro, vamos repasando suavemente por toda la superficie a limpiar. Para evitar que la textura porosa del pladur pueda absorber cualquier humedad, secaremos rápidamente la zona con una bayeta seca de microfibra.

Solo restará por volver a colocar todo como estaba en un inicio para disfrutar nuevamente de nuestra maravillosa casa.

Con una llamada te hacemos la vida más fácil. Domukea