Servicio doméstico en Bizkaia: cómo organizar las labores asistenciales
Asistencia domiciliaria

Servicio doméstico en Bizkaia: cómo organizar las labores asistenciales

12-12-2018Itsaso

¿Cómo administrar el tiempo y cómo organizar las labores asistenciales si somos cuidadores o si hemos contratado un servicio doméstico en Bizkaia?

Cuando en nuestra familia surge una nueva necesidad como la de atender a uno de nuestros mayores que, a causa de la edad o de alguna que otra enfermedad, necesita asistencia domiciliaria de forma continuada, son muchos los conflictos internos y externos a los que debemos hacer frente. Entre ellos, la organización de las labores asistenciales, incluido el mantenimiento del hogar, es uno de los frentes futuros que debemos delinear, con el fin de ofrecer a nuestro familiar una óptima atención y de organizar nuestra vida sin que ésta suponga una auténtica locura. Puede que contratemos un servicio doméstico en Bizkaia que pueda ayudarnos a resolver esta nueva situación, pero será recomendable que seamos partícipes a la hora de decidir cómo se llevarán a cabo las labores asistenciales en el hogar. De hecho, el cuidador que contratemos querrá saber cómo queremos que trabaje, y nos surgirán numerosas dudas al respecto. ¿Necesitas que te echen una mano?

Reuniones periódicas entre cuidadores: una idea necesaria

La comunicación es la base primordial en todos los ámbitos de la vida. De hecho, en el caso de los cuidadores y familiares de personas con dependencia, la falta de comunicación acaba afectando negativamente a estas últimas, es decir, siempre a las personas más vulnerables. Por ello, si somos varios hermanos los que cuidamos de nuestro padre, lo ideal es que nos reunamos periódicamente, aunque no haya ocurrido algo excepcional, para poner en común nuestras opiniones e impresiones sobre cómo se encuentra nuestro padre, qué es lo que necesita, qué cambios hemos notado últimamente… y para poder aclarar todas las dudas que nos puedan surgir en torno a su cuidado (las horas de sueño, los hábitos alimenticios que mejor le vienen…). De esta forma, nos mantendremos más unidos y nos sentiremos más respaldados, aspecto imprescindible en estos casos, y la atención que le ofreceremos a nuestro familiar será de mejor calidad, además de poder prevenir posibles cambios negativos que podrían cogerse a tiempo.

Elaborar un plan de ayuda en la primera reunión familiar

¿Y cómo organizarnos al principio, cuando todavía estamos asimilando que nos hemos convertido en cuidadores y que el bienestar de nuestro familiar depende de nosotros? ¿Podemos arreglarnos entre nosotros y necesitamos ayuda externa? Es preciso que, en los comienzos, elaboremos un plan de acción y un plan de ayuda que nos hagan conocer cómo será nuestro futuro próximo y qué necesitaremos. ¿Qué es exactamente lo que se nos viene encima? Lo ideal es averiguar en una primera reunión familiar quiénes van a dedicar su tiempo al cuidado de nuestra madre. No olvidemos que los familiares no son los únicos que pueden participar en el cuidado de nuestro familiar, sino que debemos pensar en amigos cercanos que estén dispuestos a ser uno más de la familia. De hecho, puede que no todos los familiares deseen hacerse cargo. Ante un caso como ese, la primera respuesta por nuestra parte puede ser negativa hacia esa persona que se quiere desentender. Pero sin entrar en cuestiones de ética, será conveniente que cada persona se muestre voluntaria para cuidar de un ser querido: las obligaciones suelen causar futuros conflictos.

La división de responsabilidades: una sola persona no puede cargar con todo

Admitámoslo: no podemos cargar nosotros con todo. Si lo intentamos, acabaremos quemados y las consecuencias serán aún peores. Dejémonos ayudar: si tenemos familiares dispuestos a ello, lo ideal es que dividamos las responsabilidades entre todos. Es una buena idea crear un calendario de tareas para comprobar cuándo se puede comprometer cada miembro de la familia, asegurándonos de que nuestro familiar nunca quedará desatendido. Puede que nos encontremos con momentos en los que es imposible que ninguno de nosotros pueda quedarse con él, y tendremos que contratar un cuidador externo por horas para ofrecer la mejor atención a nuestro familiar. Pero las circunstancias aún pueden ser más extremas: a veces, nos encontramos solos ante el peligro y no tenemos familiares que nos puedan relevar en las tareas asistenciales. En este caso, contratar un cuidador interno se convierte en la mejor opción.

Cuando debemos darle algunas pautas al cuidador

Una vez que nos hemos puesto de acuerdo entre familiares, tendremos que consensuar las labores asistenciales y domésticas a llevar a cabo con el cuidador que hemos contratado. En efecto, al igual que con nuestros familiares, la comunicación con el profesional es imprescindible para mejorar el cuidado y el bienestar de nuestros seres queridos. Probablemente, el cuidador pretenda adecuarse a nuestra forma de trabajar, incluidas las labores de limpieza del hogar. Tener en mente un reparto de tareas equitativo con el que podamos compaginar las horas de asistencia con nuestra vida diaria es lo ideal en estos casos. ¿Cuál es la ayuda que nuestro familiar necesita en las horas de trabajo del cuidador? Esa es la pregunta principal que debemos hacernos para determinar las pautas que debemos indicarle. Además, es necesario que atendamos a la profesionalidad del asistente ya que, dada su formación y experiencia, puede que nos enseñe diferentes y mejores formas para llevar a cabo la asistencia a domicilio.

¿Qué es lo prioritario? ¿Planchar la colada o atender a nuestro familiar?

Evidentemente, si el personal doméstico se encarga también del mantenimiento del hogar, priorizaremos la asistencia domiciliaria sobre las tareas domésticas, siempre siendo realistas con el tiempo que se emplea en cada una de ellas. De hecho, lo que ocurre en muchos casos es que las familias se decantan por contratar un cuidador que lleve a cabo las labores asistenciales mientras los familiares se encargan de las labores domésticas, y viceversa. Pero si no tenemos tiempo, si tampoco nos resulta posible completar únicamente la limpieza del hogar, en muchas ocasiones tendremos que contratar a dos profesionales que puedan repartirse las tareas equitativamente. Tengamos en cuenta que las labores asistenciales del personal doméstico se realizarán con más eficacia y rapidez si proporcionamos las correspondientes ayudas técnicas, al igual que la limpieza doméstica será más efectiva si contamos con los productos de limpieza adecuados. A propósito, en Domukea, empresa de servicio doméstico en Bizkaia, contamos con personal doméstico en plantilla que emplea nuestros productos profesionales de limpieza para la limpieza domiciliaria, además de ofrecer una amplia gama de ayudas técnicas dirigidas a mejorar el día a día de personas con dependencia y a facilitar las labores asistenciales por parte de sus cuidadores.

Aumentan las dudas entre algunas tareas domésticas relacionadas con la limpieza del hogar

Volviendo a lo que ahora nos interesa, el anterior ejemplo resulta evidente pero, ¿y cuándo se deben priorizar unas tareas domésticas sobre otras? Aquí es cuando entramos en terreno llano, aunque también podemos encontrarnos con diversas complicaciones. “Es que el personal doméstico se esmera demasiado en limpiar la cocina y deja la ropa de mi madre sin planchar”. Para evitar este tipo de situaciones, lo mejor será que, desde un principio, prioricemos algunas tareas del hogar sobre otras, y le indiquemos a nuestro empleado cuándo debe dedicar más o menos tiempo a una tarea u otra. En efecto, la comunicación y la confianza entre familiares y profesionales son necesarias para que podamos simplificar nuestro día a día. ¿Y lo tranquilos que estamos sabiendo que nuestro empleado es de confianza y ofrece la mejor atención posible a nuestros seres queridos?

Servicio doméstico en Bizkaia: en Bilbao y Getxo

En Domukea, empresa de servicio doméstico en Bizkaia (Bilbao y Getxo), te ayudamos en los momentos más difíciles. Para que no tengas que buscar ayuda externa por tu cuenta, contamos con personal propio en plantilla, con formación y experiencia en el cuidado de personas mayores, para que tú puedas vivir tranquilo y sin preocupaciones. Tener confianza en el cuidador de nuestro familiar es imprescindible, y por eso en Domukea te ofrecemos un servicio de asistencia domiciliaria por horas que, además, quedará cubierto en casos de bajas y vacaciones. Si lo que necesitas es una atención continuada para tu familiar, puedes consultar por nuestros servicios de selección y gestión de personal doméstico, a través del cual seleccionaremos al profesional más adecuado para ti y para tu familiar sin que tengas que preocuparte por nada. Después, por tan solo una cuota mensual, el servicio quedará cubierto como si de un servicio con personal propio se tratara. Llámanos, cuéntanos lo que necesitas o ven a visitarnos a nuestra oficina, en Algorta. Nos gusta conocer a nuestros clientes para poder ofrecerles una atención personalizada.

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