El manejo de los sentimientos en la asistencia domiciliaria

El manejo de los sentimientos en la asistencia domiciliaria

Cambiar el orgullo para vencer el miedo al cambio

Cuantas veces le habrá repetido a sus padres: “Mamá, porque no dejas que alguien te ayude en casa”. Contestación de mamá: “porque bien me apaño sola”, además, “más vale malo por conocido, que bueno por conocer”. Y con esta aseveración volvemos de nuevo al punto muerto de siempre.

La diferencia entre resignación y aceptación es sutil.

En otras situaciones, y después de un prolongado acoso, se consigue por resignación que nuestros padres acepten ayuda externa, no solo para su asistencia domiciliaria, sino también para la realización de las labores domésticas diarias. Existe una clara diferencia entre resignación y aceptación. Cuando nos resignamos, reconocemos con renuencia o aflicción la pérdida; cuando la aceptamos, hemos llegado a un acuerdo con ella y ya no nos sentimos intensamente acongojados, aunque podemos sentirnos tristes de vez en cuando.

Debemos aprender a manejar los sentimientos

No solo las personas mayores, sino el ser humano en general, siente gran temor al cambio, el salir de un estado de comodidad, el salir de una estabilidad, el tener que aprender algo nuevo ó amoldarse a algo que desconocen, esto aterra a la mayoría de las personas.

Empresa autorizada y acreditada en el Registro Foral de Servicios Sociales para ofrecer asistencia domiciliaria.

En la realidad actual, cuidar a los ancianos representa una dificultad para muchas familias, sobre todo por las transformaciones sociales y culturales que se han dado en las últimas décadas (disminución de la fecundidad, cambio en el tamaño de los hogares, incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, cambios en las percepciones y los valores de las familias).

Hablar de cuidados en la vejez, es hablar de una necesidad cotidiana de todas aquellas personas mayores con una edad avanzada que padecen alguna enfermedad o discapacidad.

Además, el permanecer mayor tiempo en casa, ocasiona ciertas dificultades de adaptación tanto por parte de la familia como de la propia persona mayor, aunado en ocasiones, a la presencia de conflictos. Además de todo ello, cuando aparecen las pérdidas de ciertas funciones, o cuando dejan de realizar tareas esenciales de la vida cotidiana a causa de su padecimiento o discapacidad, es inevitable que surjan sentimientos de tristeza y se pueda presentar la depresión

¿Necesita un servicio inmediato de asistencia domiciliaria en Bilbao que apoye a su familia?

Domukea pone a su disposición un amplio abanico de servicios asistenciales proporcionando a las familias soluciones adaptadas a cada situación.

Ayuda a domicilio: contratación de personal especializado en la atención a personas mayores.

  • Cuidados básicos: acostar, levantar, aseo, vestir, ayuda en las comidas.
  • Apoyo para movilización: estimulación, cambios posturales.
  • Acompañamiento: compañía, gestiones administrativas fuera del domicilio, paseos…

¿Necesita una empleada de hogar y no sabe cómo comenzar a buscar?

Selección de cuidadores: búsqueda y selección de personal cualificado para el apoyo a personas mayores en el desarrollo de actividades de la vida diaria (cuidados básicos, movilizaciones, acompañamientos…).

Ayudas técnicas: alquiler y venta de camas articuladas eléctricas, sillas de ruedas, ayudas de baño, grúas para el traslado, andadores, o cualquier dispositivo que ayude a mejorar la funcionalidad de las personas con limitación de movilidad.

Adaptabilidad de viviendas: acondicionamiento de la vivienda con eliminación de barreras arquitectónicas para facilitar la vida a personas con movilidad reducida (reformas, sustitución de bañeras…).

En Domukea creemos que todos somos diferentes

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