Cuidado de ancianos. Síntomas del accidente cardiovascular

Cuidado de ancianos: síntomas del accidente cardiovascular

¿Conoce los síntomas del ACV o del accidente cardiovascular? ¿Sabía que las causas y los síntomas son muy variados? ¿Necesita ayuda profesional en cuidado de ancianos?

Los accidentes cardiovasculares (ACV), comúnmente conocidos como ictus, se llevan por delante unas 795.000 víctimas al año, una cifra verdaderamente alarmante. En consecuencia, existen pocas personas que no conozcan un caso de ictus de forma más o menos cercana a lo largo de su vida. Si esta enfermedad ha caído sobre su tejado, quizá necesite ayuda y orientación en el mundo del cuidado de ancianos y enfermos. Para saber cómo reaccionar y cómo actuar en cada caso, no hay nada como saber por qué y qué es lo que realmente suele ocurrir cuando una persona sufre un accidente cardiovascular. A pesar de tratarse de una sintomatología muy variada, existen algunos síntomas comunes en la mayoría de las víctimas.

A nivel físico

¿Cuáles son los síntomas físicos que podemos encontrar en el enfermo? A pesar de que éstos sean más evidentes que las consecuencias psicológicas, si somos cuidadores principiantes, nos vendrá muy bien conocer los casos más comunes. En primer lugar, es muy probable que notemos una evidente paralización de cierta parte del cuerpo de nuestro familiar, además de una falta de coordinación (puede que le resulte complicado utilizar un cuchillo al mismo tiempo que un tenedor, por ejemplo) que puede agravarse por una falta de sensibilidad en los dedos. En segundo lugar, en cuanto a la capacidad para comer con autonomía, las cosas se complican: es probable que el enfermo tenga dificultades para tragar. Por último, es importante tener en cuenta una probable pérdida de visión e incontinencia de esfínteres.

A nivel psicológico

Cuando se trata de entender y conocer las consecuencias psicológicas, debemos tener mucha paciencia con nosotros mismos y con nuestro familiar, ya que resulta mucho más difícil conocer su estado psicológico. En primer lugar, el enfermo tardará más tiempo del normal en pensar y en procesar la información, se desorientará con facilidad (puede que no sepa en qué día vive) y se distraerá con cualquier cosa que a nosotros nos parecerá una tontería. En segundo lugar, tendremos que estar muy encima de él o ella a la hora del aseo, ya que el enfermo suele realizar las labores a medias (puede que solo se lave una parte del cuerpo concreta, y no el resto). En cuanto al estado de ánimo, los altibajos son típicos en casos de ictus. Puede que nuestro familiar se muestre apático, irritable e incluso agresivo (no nos lo tomemos como algo personal), y que no pueda contener la risa o el llanto. Por tanto, debemos sentarnos con él y transmitirle sentimientos positivos, hacer que sienta que lo escuchamos y que lo acompañamos en todo momento.

Cuidado de ancianos en Vizcaya: en Bilbao o Getxo

En Domukea, empresa dedicada al cuidado de ancianos en Bilbao y Getxo (Vizcaya), nos preocupa la seguridad y el bienestar de los más mayores. Por ello, intentamos ofrecer servicios que cumplan con las necesidades de cada familia, y ofrecemos todo tipo de consejos y ayudas técnicas que puedan facilitar la vida diaria de ancianos y cuidadores. Si necesita una ayuda a domicilio de la mano de un profesional de confianza, cuente con nuestros servicios de cuidado de ancianos.

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