Ayuda domiciliaria en Vizcaya. Cuidar de un anciano encamado

Ayuda domiciliaria en Vizcaya: cuidar de un anciano encamado

¿Somos cuidadores primerizos? ¿Cómo cuidar de un anciano encamado? ¿Necesita ayuda domiciliaria en Vizcaya?

Como a tantos nos ocurre, puede que tengamos que cuidar de un familiar encamado antes de lo que creíamos, o puede que incluso nos pille de sopetón y, a raíz de un accidente cardiovascular o de otra índole, nos veamos en la necesidad de atender diariamente a uno de nuestros familiares. Dependiendo de nuestra situación, podemos encontrarnos con más o menos piedras en el camino. Lo que es seguro es que el nuestro no será un camino de rosas, por lo que debemos prepararnos para sobrellevar la situación como mejor podamos. Cuidar de un familiar es duro, pero también reconfortante y bonito, y este es uno de los principios que no debemos olvidar. ¿Cómo mentalizarnos de que somos cuidadores? ¿Cómo solicitar la mejor ayuda domiciliaria en Vizcaya?

Mentalizarnos de la situación: ahora somos cuidadores

Cuando algo ocurre de repente, debemos ser fuertes y mentalizarnos de lo que vendrá a continuación, para no dejar que la situación afecte a nuestra propia salud. Nuestro familiar nos necesita y nosotros podemos ayudarle. Mentalizarnos de que ahora somos cuidadores es imprescindible para comenzar este nuevo camino con buen pie. Para ello, debemos entender que nuestra vida ha dado un vuelco de 360º, tanto en el ámbito familiar como en el laboral y social. Sin embargo, debemos tener claro que no podemos dedicar las 24 horas del día al cuidado de nuestro familiar, por el bien de nuestra salud, y para que el impacto no sea tan grande. Nuestra vida diaria cambiará, pero no puede desaparecer. Así, contratar una ayuda domiciliaria en Vizcaya resulta imprescindible si no tenemos otros familiares cerca a los que poder recurrir para cuidar de nuestro ser querido.

Cuidar de nuestro familiar como de nosotros mismos

Cuando estemos cuidando de nuestro familiar encamado, debemos ponernos en su lugar, de forma constante, para conocer sus verdaderas necesidades. Es decir, nunca pensamos que algunas tareas de la vida diaria fueran complicadas para algunas personas, ya que pasan desapercibidas en nuestro día a día: lavarnos los dientes, coger un vaso de agua, incorporarnos en la cama… Las tareas más insignificantes se vuelven arduas para quien no posee la movilidad necesaria. Por ello, el mundo de las ayudas técnicas desarrolla de forma constante productos de apoyo pensados para la vida diaria de las personas con movilidad reducida, pero también para facilitar la ayuda domiciliaria por parte de los cuidadores. Conocer este tipo de apoyos ortopédicos es imprescindible para lograr que nuestro inicio como cuidadores sea mucho más ameno y no nos sobrepase.

La higiene del anciano encamado

Empecemos por uno de los puntos más conflictivos del cuidado del anciano encamado: la higiene. Por supuesto, debemos realizar las tareas de similar manera con una persona más joven, pero es más común encontrarnos con personas mayores encamadas, y los cuidados, en todo caso, serán más dificultosos que con personas jóvenes. Por ejemplo, el cuidado que debemos tener con la piel se acentúa enormemente, con el fin de evitar úlceras por presión o rozamiento. A la hora de asear a nuestro familiar, debemos disponer de algunos productos de apoyo en nuestro baño. Dependiendo de las necesidades concretas del paciente, podremos escoger un taburete para baño o una silla con respaldo, también con ruedas, para facilitar nuestro trabajo y mejorar su seguridad. Como nuestro familiar se encuentra encamado, no siempre querremos llevarlo al baño para asearlo, así que podremos utilizar un lavacabezas hinchable para lavar su pelo desde la cama. Por otro lado, los pañales y las cremas antiescaras son imprescindibles para cuidar la zona íntima de nuestro familiar. Asegúrate de que los primeros tengan una máxima absorción y estén dedicados a los ancianos encamados y al grado de incontinencia acorde con las necesidades de nuestro familiar.

Ayudarles a vestirse si poseen cierta movilidad

Puede que nuestro familiar esté encamado pero posea cierta movilidad, sobre todo cuando ha sufrido un accidente y se encuentra en pleno postoperatorio y proceso de recuperación. Los médicos le aconsejan comenzar a realizar ciertas tareas poco a poco, para las cuales resultan imprescindibles ciertos productos de apoyo a la movilidad. Tenemos que ayudarle a vestirse, pero debemos dejar que nuestro familiar haga por sí mismo todo lo que esté en su mano. Para ello, podremos hacernos con un abrochabotones, con algún ponemedias ajustado a sus necesidades concretas o con calzadores largos para que puedan calzarse si no se pueden agachar. No dejemos que nuestro familiar descuide su cuidado, verse bien delante del espejo puede mejorar su autoestima y agilizar la recuperación.

Trasportar a nuestro familiar: grúas y sistemas de movilización

Tanto con nula como con cierta movilidad, es recomendable que salgamos a la calle con nuestro familiar. No solo salir a la calle, sino que también debemos transportarlo desde la cama a la silla de ruedas, también para ir a la cocina o al aseo. Si no tenemos experiencia en el cuidado de personas mayores, nos hallamos ante un mundo nuevo cuando exploramos los diferentes sistemas de movilización. En primer lugar, necesitaremos una grúa, de distintas características dependiendo del peso de nuestro familiar, de cómo necesitemos transportarlo y desde dónde. Otras veces, podemos valernos de sistemas de movilización más sencillos como las bandas de movilización, si nuestro familiar tiene bastante movilidad o se encuentra en el último tramo del postoperatorio.

La hora de comer: todo un desafío

La hora de comer es otro de los momentos que más complicaciones supone, sobre todo para las personas con cierta movilidad, que todavía pueden comer por sí mismos, pero necesitan la ayuda de terceras personas o, en su lugar, de productos de apoyo que puedan facilitarles el trabajo. Tengamos en cuenta que estos productos, por simples que sean, pueden suponer toda una revolución para las personas con movilidad reducida. En los casos de Parkinson y otras enfermedades con semejantes síntomas, el apoyo curvo para platos, los platos termodinámicos, los cubiertos flexibles y adaptados, y los vasos de plástico con tetina se convierten en grandes opciones para nuestra cesta de compra. Nuestro familiar, con la ayuda de estos productos ortopédicos, se sentirá con mayor autonomía y mejorará su autoestima.

Un buen descanso favorece la recuperación

Por otra parte, no olvidemos la calidad del descanso. Las personas encamadas pasan largos periodos de tiempo en la cama, por lo que ésta influye enormemente en su salud y bienestar. No dudemos en alquilar o comprar una cama eléctrica articulada, adecuada a nuestras necesidades, para preservar la salud de nuestro familiar y facilitar nuestro trabajo como cuidadores. Asimismo, el colchón es tanto o más importante que la cama, y es altamente recomendable que éste sea un colchón viscoelástico antiescaras, pues el resto de opciones podrían afectar negativamente a su salud o ser insuficientes para mejorar el descanso de nuestro familiar.

Las cuñas de posicionamiento: una solución antiescaras

Pero a veces, un buen colchón y una buena cama no son suficientes. Para pacientes con nula movilidad, ya habremos aprendido la forma adecuada de cambiar de postura a nuestro familiar, pero puede que con esto no hayamos acabado. Existen algunos puntos clave del cuerpo que reciben mayor presión que otros al estar apoyados. Estos puntos son la zona del sacro, los isquiones, los talones y el área occipital, entre otros. Tengamos cuidado con estas zonas, revisémoslas bien para asegurarnos de que no se producen escaras o úlceras por presión. Si nuestro familiar es propenso a la aparición de escaras, debemos averiguar cuáles son las cuñas de posicionamiento que necesita. Pero éstas no solo sirven para personas con nula movilidad, sino que existen ancianos encamados que, a causa de alguna enfermedad, realizan movimientos continuados con partes del cuerpo concretas, sobre todo con las extremidades. Para ello, también están especializadas las cuñas posicionadoras, que evitan las consecuencias del rozamiento y ayudan a preservar la piel en buen estado.

Ayuda domiciliaria en Vizcaya: en Bilbao y Getxo

En definitiva, esto es un pequeño resumen de todas las cuestiones a tener en cuenta en el cuidado del anciano encamado, pero todo sería mucho más fácil si contratáramos a un profesional en el cuidado de personas mayores, que pudiera guiarnos y ayudarnos a aprender, además de cubrir nuestros cuidados para poder continuar con nuestra vida sin que el cuidado nos sobrepase. En Domukea, empresa dedicada a la ayuda domiciliaria en Vizcaya, en Bilbao y Getxo, ofrecemos un servicio de cuidado de ancianos gracias a nuestro personal propio en plantilla, con años de experiencia en el mundo del servicio doméstico y cuidado de personas mayores. Llámenos y cuéntenos lo que necesita; le ofreceremos una atención personalizada.

Con una llamada te hacemos la vida más fácil. Domukea

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *