Ayuda domiciliaria. Cómo detectar un ictus en un anciano

Ayuda domiciliaria: cómo detectar un ictus en un anciano

¿Quiere conocer los síntomas de un ictus y procurar cogerlo a tiempo? ¿La gravedad depende del tipo de ictus y de la rapidez de actuación?

Aunque hagamos todo lo que está en nuestras manos, a veces, un ictus puede ser de tal gravedad que afecte a nuestro familiar de forma que le queden secuelas irreparables (sobre todo, con los ictus hemorrágicos, cuya sangre afecta directamente al cerebro). Sin embargo, dependiendo del tipo de ictus y de la rapidez de atención, las consecuencias pueden variar enormemente: podemos llegar incluso a no tener secuelas importantes, sobre todo si se trata de un ictus isquémico (causado por una trombosis que provoca la falta de riego sanguíneo, y no a la inversa). En definitiva, saber reconocer la enfermedad, sobre todo en el caso de los ancianos, resulta imprescindible para la lucha contra el ictus. En el caso de que nuestra madre reciba ayuda domiciliaria, además de sus hijos y otros familiares, el cuidador, con experiencia en el cuidado de personas mayores, deberá conocer estas claves que van a explicarse a continuación.

Tres claves para detectar un ictus en poco tiempo

Son tres las claves más importantes a la hora de detectar un ictus en tan solo un minuto (recordemos que la rapidez es crucial en estos casos).

  • En primer lugar, debemos pedir a nuestro familiar o paciente que intente sonreír, ya que el ictus afecta, en la mayoría de los casos, a la movilidad facial, provocando cierta parálisis en algunas partes de la cara.
  • En segundo lugar, pediremos al anciano que levante los brazos, con el fin de detectar una posible debilidad de las articulaciones.
  • Por último, debemos hacerle una pregunta simple con el fin de que construya una frase coherente, por ejemplo, “¿dónde vives y cuántos años tienes?”. En casos de ictus, la mayoría de los ancianos no podrán realizar la oración con facilidad ni cohesión.

Cuidado con trastornos sensitivos aparentemente sin importancia

Si bien existen claves socialmente conocidas a la hora de identificar un ictus, no siempre son tan evidentes. De hecho, podemos detectar un ictus a tiempo si atendemos a las alteraciones mínimas de nuestro cuerpo y de nuestra mente, como pueden ser los trastornos sensitivos y otros síntomas aparentemente normales. Por ejemplo, un dolor de cabeza repentino, un mareo o cierta debilidad en alguna de las articulaciones pueden ser síntomas de un ictus, por lo que se aconseja acudir a urgencias rápidamente, en caso de duda.

Ayuda domiciliaria en Vizcaya: en Bilbao y Getxo

En Domukea, empresa de ayuda domiciliaria en Bilbao, Getxo y alrededores, somos expertos en el cuidado de personas mayores, y contamos con una plantilla propia profesional en el mundo geriátrico y ortopédico. Por ello, le aconsejamos sobre asuntos que atañen a la salud de sus mayores, y le ofrecemos un servicio profesional de ayuda domiciliaria, para que sus familiares estén en las mejores manos.

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