Ayuda hospitalaria: las personas mayores y los hospitales
Asistencia domiciliaria

Ayuda hospitalaria: las personas mayores y los hospitales

21-11-2018Itsaso

¿Son los hospitales un lugar adecuado para las personas mayores? ¿Cómo ayudarlos si no tenemos tiempo suficiente? ¿Quién podrá quedarse con ellos por las noches?

Cuando ingresan a un familiar en el hospital, los nervios y la incertidumbre nos corroen por dentro. No hace falta que la operación a la que se debe someter nuestra madre sea arriesgada o su enfermedad sea muy grave; aunque no corra demasiado peligro, la estancia hospitalaria puede hacernos la vida imposible en pocos días si no hacemos las cosas bien. Además de todo el tiempo que debemos emplear en acompañar a nuestros seres queridos, si éstos son mayores, el riesgo de desorientación es mucho mayor cuando ingresan en los hospitales. Y aquí viene el problema, ¿de dónde sacamos el tiempo que no tenemos para que nuestro familiar esté siempre atendido y sufra, en menor medida, las consecuencias de este trámite? ¿Y si pudiéramos contratar una ayuda hospitalaria?

Conciliar otras obligaciones familiares con el cuidado de nuestra madre

Tenemos una vida laboral demasiado ajetreada, pero cuando la salud de nuestros seres queridos está en juego, no nos queda otra que dejarla de lado, en caso de que la estancia en el hospital sea transitoria. El problema llega, sobre todo, cuando no podemos desatender otras obligaciones familiares por estar con nuestra madre en el hospital las 24 horas del día, después de que la hayan operado de la vesícula. Puede que tengamos un hijo enfermo al que debemos atender, que seamos nosotros mismos los que tengamos algún problema de salud, y otras causas que no nos permiten, aunque queramos, conciliar nuestras obligaciones con el cuidado y el acompañamiento de nuestra madre. Puede que, si tenemos hermanos o allegados dispuestos a relevarnos, tiremos para delante de aquella manera. Pero no siempre es así.

¿Cuál es la mayor y más grave consecuencia de la falta de tiempo?

Que no tengamos tiempo físico ni lugar de donde sacarlo es un hecho, pero la peor consecuencia, como es evidente, recae sobre nuestros seres queridos. Nuestra madre, que ya tiene una edad avanzada, necesita muchos cuidados que, en situación de debilidad y dependencia a causa de una enfermedad u operación, aumentan notablemente. No solo necesita una ayuda para el aseo, para levantarse o para cualquier otra tarea física de la vida diaria que se convierte en un mundo para aquellos con problemas de movilidad, también necesita mayor atención psicológica, cariño y comprensión por parte de sus seres queridos. Pero no solo son los seres queridos los que deben atender con mayor mimo a las personas mayores en el hospital, sino que existen otros factores que podrían mejorar estos trámites hospitalarios tan conflictivos en muchos casos.

Cuando el hospital supone un laberinto sin salida para las personas mayores

En efecto, son muchos los testimonios de familiares que cuentan su experiencia cuando han tenido que acudir al hospital con algún familiar mayor y éste ha tenido que ser ingresado. Dado el cambio de ambiente, los horarios descontrolados y otros problemas similares, muchas personas mayores que nunca habían presentado episodios de desorientación y de pérdida de memoria, de repente, preguntan que por qué están allí, si es de día o de noche, a qué hora es el mus, o, lo que es más grave, piensan que se les quiere hacer daño o se quieren ir aunque no puedan ni levantarse. Por todo ello, puede que incluso el remedio sea peor que la enfermedad, literalmente, ya que existen casos en los que han surgido en los pacientes nuevos problemas o en los que la enfermedad se ha agravado a causa de la estancia en el hospital.

Hospital Amable para el Paciente Mayor

A raíz de estos problemas, en el Hospital Infanta Leonor de Madrid han puesto en marcha un proyecto dedicado a mejorar la estancia de las personas mayores en los hospitales y a evitar el típico cuadro confusional, con el nombre de Hospital Amable para el Paciente Mayor. Así, están instalando calendarios y relojes grandes en todas las habitaciones, carteles de colores y con tipografía grande y clara, andadores por los pasillos, zapatillas y pijamas cerrados para que los ancianos puedan caminar cómodamente, periódicos y crucigramas para que puedan entretenerse, y otros detalles que intentan que el anciano se sienta, no como en casa, pero al menos sin la desorientación que la frialdad y la extrañeza de un hospital ha provocado en ellos hasta ahora. También se mantendrán unos horarios adecuados para los ancianos, una rutina que evite el desconcierto y un sistema de megafonía que les invitará a despertarse e irse a dormir. Como colofón y mejora imprescindible, habrá voluntarios que acompañen a los ancianos cuyos familiares no se encuentran disponibles a ciertas horas del día, para evitar que ninguna persona mayor se quede sola.

Acompañamiento de enfermos a lo largo del día

Como vemos, el acompañamiento de enfermos es una de las principales soluciones que pueden evitar que un anciano empeore su situación o lo pase muy mal durante su estancia en el hospital. ¿Qué hacemos si no vivimos en Madrid y no podemos disfrutar de las ventajas de este novedoso proyecto? Si no tenemos familiares que puedan relevarnos y no tenemos suficiente tiempo para cumplir con todas nuestras obligaciones, si las largas horas que pasamos en el hospital nos están pasando factura y nuestra salud comienza a empeorar, contratar un servicio de ayuda hospitalaria es la mejor opción que podemos escoger. Lo mejor, sin duda, será que contactemos con una empresa dedicada al cuidado de ancianos, que tenga personal propio en plantilla, para que no tengamos que andar realizando contratos y demás papeleo. Así, podremos contratar un servicio de acompañamiento de enfermos por horas para que nuestro familiar esté en las mejores manos a lo largo del día.

Ayuda hospitalaria por la noche

¿Y si nuestra madre, recién operada, necesita una atención continuada, también por las noches? En muchas ocasiones, somos los familiares quienes empezamos a pasar las noches en el hospital, sin dormir, y por la mañana, en vez de irnos a dormir, continuamos con otras obligaciones que no podemos dejar de lado. Obviamente, esta situación afectará a nuestra salud muy pronto si no le ponemos freno a tiempo. Por ello, podemos contar con servicios nocturnos para la ayuda hospitalaria, para poder descansar por las noches y, al día siguiente, cuidar de nuestra madre sin que nuestra salud se vea deteriorada. Así, muchas empresas de ayuda domiciliaria y hospitalaria, como es el caso de Domukea, ofrecen también un servicio de cuidado nocturno por horas, con profesionales del sector geriátrico y asistencial.

Conocimientos asistenciales y terapéuticos para que tu madre esté en las mejores manos

Este último detalle debemos tenerlo muy en consideración. Encontrar, por nuestra cuenta, a un cuidador profesional y de confianza, que cuente con los estudios pertinentes y con la experiencia necesaria para asegurarnos que cuidará perfectamente de nuestra madre, es un trabajo de lo más laborioso. Si contamos con la ayuda de una empresa especializada en la selección y contratación de cuidadores y personal interno para el cuidado de ancianos, ahorraremos tiempo y unos cuantos quebraderos de cabeza. En Domukea, contamos con personal propio en plantilla con estudios y conocimientos en el ámbito asistencial y terapéutico, lo cual resulta importante si nuestra madre necesita ayuda para el aseo, para comer o para cualquier otra tarea que implique movilidad. Saber mover a un paciente, sin correr riesgos de que éste caiga o se lesione, requiere unos conocimientos concretos, al igual que cualquier otra profesión.

El simple acompañamiento como factor imprescindible para la recuperación

Pero no solo hablamos de conocimientos ligados a las labores físicas. Por supuesto, cuidar la salud física de nuestro familiar es imprescindible para agilizar su recuperación, pero igual o más importante es, como venimos comprobando hasta ahora, su salud psíquica y su estado anímico, ya que esto afecta directamente a todo lo demás. Es imprescindible que una persona mayor, que se encuentra en el hospital, un lugar ajeno a su entorno privado, lleno de gente extraña, encuentre una persona de confianza con la que pasar cada momento de su estancia en el hospital. Por ello, en Domukea, consideramos necesario el apoyo moral que puede ofrecer el acompañamiento de enfermos, factor imprescindible para la recuperación.

Ayuda hospitalaria en Bizkaia: en Bilbao y Getxo

En Domukea, empresa de ayuda hospitalaria y asistencia domiciliaria en Bilbao y Getxo (Bizkaia), te ofrecemos un servicio profesional de cuidado de enfermos y de personas mayores, tanto por horas como con personal interno, adecuándonos siempre a tus necesidades. Cuenta con nosotros si necesitas un apoyo para el cuidado de personas dependientes, y también para el mantenimiento de su hogar, ya que disponemos de personal propio especializado en la limpieza de casas. Llámanos o ven a visitarnos a nuestra oficina, en Algorta, para que podamos ofrecerte una atención cercana y personalizada.

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